¿Por qué mindfulness en el aula?

¿Por qué mindfulness en el aula?

El mindfulness para niños responde a una necesidad grande de niños, maestros y padres de relajarse mental y físicamente en los tiempos agitados en que vivimos.

Mindfulness o el entrenamiento de atención enseña a los niños a ‘sentarse en silencio como una rana’ y notar dónde está su atención en este momento: en la respiración, en el movimiento de brazos y piernas. En la pelea de esta mañana en casa que aún está dando vueltas en su cabeza. En el sentir y reaccionar en la fatiga o en el incertidumbre.

El estrés en los niños

Como profesor sabes como ningún otro que muchos estudiantes están estresados.  Sienten malestar. No saben concentrarse. Para algunos, la causa del estrés es vivir en nuestro mundo ultrarápido y multitarea. Para otros, la causa del estrés está en querer tener buenos resultados, en tener éxito en la escuela. Para otros el estrés se debe a tener que sobrevivir en casa a un entorno complejo y a veces traumático.

También sabes que el estrés frena sus procesos de aprendizaje y que el énfasis en la enseñanza escolar puede influir negativamente en el desarrollo de cualidades socio-emocionales, que son esenciales para que funcionen bien en la sociedad.

Parece que el número de alumnos con síntomas de depresión (diagnosticados), ansiedad o desórdenes de la alimentación, auto-lesión, TDA/TDAH, desórdenes relacionadas con el autismo, etc. está creciendo. También parece que está aumentando la violencia, agresión, e intimidación (bullying).

Mindfulness en la escuela

Los niños aprenden a parar, recobrar el aliento y centrarse en lo que ocurre en su mundo interior y también el mundo de afuera al practicar la atención consciente (=mindfulness). Esto les permite indicar mejor lo que necesitan, reaccionan menos a los impulsos y pueden concentrarse mucho mejor. También promueve su desarrollo académico y socio-emocional.

Todos, jóvenes y mayores, tenemos la capacidad única y natural de dedicar atención consciente a nuestro mundo interior y exterior y a la interacción que hay entre ellos.

Podemos dirigir nuestra atención al movimiento de la respiración, a las sensaciones corporales, a los pensamientos, a las emociones, al gusto, al sonido, a lo que vemos y a nuestras reacciones, que tienen efectos sobre los demás y nuestro entorno. Como resultado, eres consciente de tus respuestas automáticas al estrés, la tristeza, la incertidumbre.

En cuanto eres consciente de tus reacciones, tienes la opción de elegir:  ¿Sigo de esta manera o lo hago diferentemente?

Texto recogido de la la Guía del Profesor del método de Eline Snel. Eline es la autora de los libros “Tranquilos y atentos como una rana” y Respirad, mindfulness para padres con hijos adolescentes

Otros artículos de Eline Snel de la Guía del Profesor:
Cuidarse para cuidar, artículo de Eline Snel
Beneficios de Mindfulness para niños, artículo de Eline Snel
Las 3 cualidades básicas para enseñar, artículo de Eline Snel

Foto Flickr “Second grade writing class” de woodleywonderworks

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