Cuidarse para cuidar, la Guía del profesor

Cuidarse para cuidar, la Guía del profesor

Para muchos docentes está aumentando el estrés, no sólo por circunstancias externas, como la carga de trabajo, los recortes, falta de personal, tener pocas horas para tu profesión, demasiado reuniones, tener poco espacio para arreglar las cosas con compañeros (sin intervención).

Pero también por las altas exigencias autoimpuestas y los ideales que tienes.

 

Cuidarse para cuidar

Quieres conseguir buenos resultados de aprendizaje para cada niño que lo necesita. Quieres comunicar bien, prestar atención a grupos de a veces 25 o 30 niños. Pones todo tu corazón y experiencia en tu profesión durante las clases.  

Pero ¿cómo puedes cuidar de ti mismo en el agitado ritmo de la educación? ¿Qué hacer para recuperarse de este esfuerzo y no enfermar o sufrir un burn-out?

No se puede evitar el estrés, la ansiedad y el comportamiento problemático dentro y fuera del aula, pero si se puede evitar que te arrastren estas situaciones y que respondas  automáticamente: frustrado, acusando, castigando, juzgando o enojado.

O sea: dar un paso hacia atrás desde la plena presencia y atención sin reaccionar inmediatamente y observando desde la paz y atención todas las señales que hacen sonar ´la alarma´ en tu cuerpo y mente.

Parar, respirar, observar y actuar

Al parar te das la oportunidad de responder de una manera diferente a las circunstancias en que te encuentras. Evitas reaccionar desde la frustración o desde el comportamiento automático. Eres más amable y comprensivo, sin olvidarse de los límites. Empiezas a notar que lo que nos complica la vida no es tanto la situación, sino nuestra reacción a la misma.

El entrenamiento de la atención no es uno de los deportes más fáciles. No es posible reducir o aumentar las olas del estrés, de la frustración y de las reacciones al rechazo, etc. Vienen como vienen. A veces son olas gigantes y a veces son pequeñas. A veces hay muchas olas y en otras ocasiones la superficie del agua es plana. Cuando reconoces estas olas en tus clases y en los momentos en que estás a punto de explotar o en que sientes impotencia, y no reaccionas inmediatamente, te das cuenta que aparece más paz.

Si estás realmente presente con tu atención, experimentarás la alegría o el malestar en los momentos que surgen.

Esta actitud amable es suficiente y no hay necesidad de tener que responder inmediatamente o expresar lo que piensas. Es suficiente para no dar inmediatamente respuestas automáticas. Es suficiente para entender tu propia fatiga, para reconocer las reacciones al estrés en tu cuerpo. Y así cada vez podrás responder mejor. Menos automáticamente. Consciente. En contacto contigo mismo, con los niños, con los compañeros y con los padres.

Texto recogido de la la Guía del Profesor del método de Mindfulness para niños, método Eline Snel.
Eline es la autora de los libros “Tranquilos y atentos como una rana” y “Respirad, mindfulness para padres con hijos adolescentes.

Otros artículos de Eline Snel de la Guía del Profesor:
¿Por qué mindfulness en el aula?, artículo de Eline Snel
Beneficios de Mindfulness para niños, artículo de Eline Snel
Las 3 cualidades básicas para enseñar, artículo de Eline Snel

Foto Flickr “Teacher” de Steven dosRemedios

2 comments

  1. El sistema sabe ocupar el tiempo del docente con actividades superfluas, mas de orden burocrático que netamente educativo. En eso consiste su habilidad, en abrumar las fuerzas creativas del educador sumergiéndolo en las aguas turbulentas de confusas circulares y en retos y advertencias de actas que son dignas de un acérrimo y recalcitrante jefe de protocolo y ceremonial. Los directores e inspectores ven a los docentes como simples guardianes del antojadizo statu quo que cada año es inoculado por la política en el sistema educativo. Todo eso interfiere en la búsqueda de la armonía, dentro y fuera del aula. Es realmente difícil evitar respuestas automáticas cuando nos tratan como autómatas.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *