El sentido de mi vida
Sentimos un vínculo fuerte con la tierra donde nacimos o vivimos, con las instituciones que defienden nuestra tierra, con nuestra familia, con las personas y instituciones que nos han enseñado cosas valorosas, con nuestro círculo de amigos más íntimos, con la empresa donde trabajamos …
Son estos vínculos que dan mucho valor y sentido a nuestra vida.
A un determinado nivel de consciencia nos damos cuenta que existe una conexión entre nosotros y prácticamente todas las personas y cosas. Estamos vinculados a la inmensidad y somos ricos de todo aquello que contiene. Y con este conocimiento se amplia el sentido de nuestra vida.
A continuación la bella parábola “Agua del Ganges” …
Agua del Ganges
Maestro – dijo el discípulo -, enseñas que el todo o Dios está en el interior de cada uno de nosotros, pero ¿cómo puede caber dentro de nosotros?
- Ve hasta el Ganges y tráeme un litro de agua – le respondió el maestro al discípulo.
Cuando éste hubo traído el agua, el maestro quedó asombrado:
- ¡Pero si ésta no es agua del Ganges!
- ¡Por supuesto que sí, la he sacado yo mismo del río! – exclamó el discípulo.
- Pero ¿dónde están las tortugas, los peces, las gentes que en él se bañan, las embarcaciones, los cadáveres que arrastra y los monjes que hacen sus abluciones en él? Yo no veo nada de todo esto en ella. ¿No puede tratarse del agua en cuestión! ¡Corre a arrojarla al Ganges!
Cuando el discípulo regresó, el maestro le dijo:
- Ahora, tu litro de agua, mezclado con el agua del río contiene tortugas, peces y todo cuanto le faltaba antes. Ésa sí que es agua del Ganges.
Somos ricos, infinitamente ricos, pero, a un determinado nivel de consciencia, no vemos más que el litro de agua y no la inmensidad del río.
Del libro: La sabiduría de los cuentos de Alejandro Jodorowsky / Fotografía Flickr “Ganges”: chineando
Anúnciate en Sloyu







preciosa lectura …
Gracias Carmen