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Todos poseemos un gran tesoro

Buscamos la felicidad fuera, en vez de centrarnos en nuestra vida del aquí y ahora. No nos damos cuenta que poseemos un gran tesoro.

Corazón

Esta situación se refleja muy bien en el siguiente cuento que usa la metáfora de una estatua que ha caido en manos de alquién que no sabe apreciarla.

La piedra sucia y decolorada

Explican que hace mucho tiempo, en la India, vivía en la montaña un hombre que tenía una estatua, obra de un viejo maestro escultor. La había dejado tirada en el suelo en un rincón de su cabaña, y no se preocupaba nada de ella. Pero un día coincidió que pasó por aquel paraje un hombre que iba hacia la ciudad. Como que era un hombre de cultura, cuando vio la estatua preguntó a su amo si estaba dispuesto a venderla.

Pero el propietario, riendo, le dijo:
- ¿Quieres comprar este trozo de piedra sucia y decolorada?

Y el hombre de la ciudad le dijo:
- Te doy por ella esta moneda de plata.

Cerraron el trato, y los dos quedaron satisfechos. La estatua fue llevada a la ciudad a lomos de un elefante.

Al cabo de unos cuántos meses, el hombre de la montaña bajó a la ciudad. Mientras andaba por la calle, vio como mucha gente quedaba parada delante de un edificio, a la puerta del cual un hombre gritaba:

- ¡Pasen a ver la estatua más bella y maravillosa del mundo!
- Sólo dos monedas de plata por admirar la obra de arte de un gran maestro.

Y el hombre de la montaña, picado por la curiosidad, pagó las dos monedas de plata y entró en el museo. Allí contempló la estatua que él mismo había vendido por sólo una moneda.

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Fotografía Flickr “Corazón silvestre”: azrasta

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3 Comentarios

  1. Gracias Joost!!! Me ha gustado mucho. Siempre es útil recordar que debemos valorar lo mucho que tenemos!!!!!

Trackbacks

  1. Bitacoras.com

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