Crianza consciente. La posibilidad de elegir.

Mamá y papá tigres, padres helicóptero, crianza autoritaria, crianza permisiva, crianza instintiva, crianza respetuosa. crianza positiva, crianza libre, crianza lenta, crianza con amor, crianza con apego. Crianza consciente.

14942516214_ff2d99cba2_z

Categorías que muestran nuestra necesidad de pertenencia y seguridad.
Si crío de esta manera todo saldrá bien. Está documentado, investigado, demostrado. Hay cientos de padres y madres que me dan la razón. Nos agrupamos, según estas categorías, con personas que comparten nuestras ideas. Voces que hacen eco a las nuestras y nos dan certeza de que vamos por el camino correcto. Obtenemos la ilusión del control.

Vamos construyendo la Verdad y la alimentamos con la evidencia que sesgadamente elegimos para demostrar (y demostrarnos) que estamos en lo cierto: nuestra manera de criar es la adecuada y todo aquel que no lo hace de esta manera está profundamente equivocado y va a tener que afrontar las catastróficas consecuencias tarde o temprano. Peor aún, SUS hijos van a tener que asumir la negligencia de una mamá y un papá que no supieron ver la Verdad.

La crianza consciente parecía trascender, al menos un poco, esta mirada parcial sobre la verdad. Parecía pretender tener una mirada más amplia. Me parece que al final caímos en lo mismo.

La crianza consciente, para mí, no se trata de una manera de criar a los hijos. Ni de unas pautas concretas de lo que debemos hacer. Para mi la conciencia no esta ligada a un tipo específico de alimentación, pedagogía, hábitos nocturnos, maneras de parir o disciplinar. La conciencia no dictamina una forma de hacer las cosas, ni está ligada a una corriente específica de pensamiento.

La conciencia, en mi opinión, tiene que ver con la posibilidad de darse cuenta. De poder ampliar la mirada y comprender que somos más que un personaje limitado con el que hemos aprendido a sobrevivir.
La consciencia es ver más allá de nuestro ego. Más allá de la superficie y de la forma. Saber cada vez más desde donde actuamos. Reconocer nuestra sombra, nuestra historia, nuestras creencias, nuestras emociones, nuestros pensamientos. Expandirnos. Darnos cuenta de el ser esencial que somos.

Sabernos amor. Y sabernos personas. Humanas.

La crianza consciente es al final la posibilidad de elegir. O al menos de saber que no estamos eligiendo, sino actuando automáticamente o influenciados por un entorno al que no podemos eliminar.

La posibilidad de elegir aparece cuando desde esa mirada amplia podemos comprender que no somos una cosa u otra. Nuestra identidad se expande. Los límites de nuestra personalidad se amplían. Nuestra supervivencia y necesidad de amor ya no están en juego y entonces podemos actuar con libertad, conscientes a la vez de nuestras limitaciones.

Todos los matices caben. La Verdad no es una sola. La certeza viene del interior. Podemos ser esto y también lo otro. Podemos elegir del abanico de posibilidades.

En este momento soy autoritaria, más adelante permisiva, después elijo dormir con mi hija, ahora quiero dormir sola. Hoy le doy miles de dulces, mañana tal vez solo verduras. En este momento elige su ropa, el sábado le digo que ponerse. Elijo quedarme en casa, ahora quiero salir a trabajar. Me doy cuenta de que extraño a mi pareja y estoy agotada. Ahora tengo ganas de jugar todo el día.

Soy mamá monstruo, mamá pegote, mamá oso, mamá tigre, mamá gallina.
Soy mujer, y esposa.
Soy mamá trabajadora. O mamá ama de casa,
Soy mamá sobreprotectora, exigente, autoritaria.
Permisiva, flexible, rígida.
Feminista, machista, liberal y conservadora.
Competitiva, cooperadora.
Soy mamá justa, mamá cruel,
Mamá culpable, mamá agotada, mamá realizada, mamá enamorada.
Danzo con la vida, me estanco, tengo claridades, y confusiones.
Me obsesiono con las lecturas, medito, me olvido, me castigo, me exijo

La conciencia me da la posibilidad de elegir. Cuando es posible, Cuando me es posible.

Y si no al menos de darme cuenta
Hago conciencia. Me veo, Me siento, Me doy cuenta

Conecto
Se
Soy
Amo
Soy mamá
Soy mujer
Soy persona
Soy humana
Soy un ser esencial

Ana María Constaín
Directora Crianza y Gestalt
Co-Fundadora del Centro Gestalt de la Sabana

Artículos relacionados:
¡Mira mamá! – La eterna búsqueda de mirada
No solo es cuestión de voluntad

Foto Flickr “A Fredes en familia”: anel Zaera

One comment

  1. Madre mía! cuánta verdad! cuán se me siento reflejada en este texto. Siempre buscando, influenciándote, creyendo que estás haciendo lo correcto, exigiéndote hacerlo mejor porque eres inestable, incoherente a veces, irregular… preguntándote cada dos por tres: lo estoy haciendo bien? mal?… deberías leer más, deberías… deberías…
    Igual la cuestión está en este otro lugar, en uno mismo, en ese darse cuenta. Tomarse unos minutos para para, para no reaccionar, para observar, para calmar, y para responder.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *