El poder de los cuentos, como usar los cuentos como herramientas de transmisión, una formación online ¡en directo! para educadores de 2 sesiones de 4 horas. El próximo sábado 4 y 11 de julio, grupos reducidos de máximo 12 personas, acceso desde cualquier país, coste 95€ Impartido por el equipo de Sloyu Mindfulness y contarcuentos.com. Reserva tu plaza ahora

El entrenamiento de la atención o mindfulness para niños es cada vez más popular en los colegios y en las familias. En este artículo hablaremos de los beneficios del entrenamiento de la atención y explicamos cinco ejercicios de mindfulness para niños.

¿Cuáles son los beneficios de la práctica de mindfulness?

  • Mejorar la atención, la capacidad de concentración y la memoria
  • Las relaciones en el aula y en los patios mejoran (mejora la resolución de conflictos)
  • Facilitar la gestión y comunicación de las emociones
  • Desarrolla el autoconocimiento y el hacerse responsable de sus conductas
  • Rebajar el nivel de ansiedad y estrés
  • Aumenta la confianza en uno mismo y el respeto hacia los demás
  • Favorece la capacidad de relajarse, el descanso y dormir bien

 

5 EJERCICIOS DIVERTIDOS DE MINDFULNESS PARA NIÑOS

 

Atención a la respiración, es uno de las técnicas más conocidas de mindfulness

Pide a los niños que se sienten en su sitio, con suficiente espacio para que no molestar a los demás niños, y se queden quietos, sin moverse ni hablar hasta que termine el ejercicio. Puedes hacer sonar, si quieres, una campanita para indicar cuando empieza el ejercicio y cuando termine.

Quiero pedirte que te sientes en tu sitio quieto y en silencio… Puedes cerrar tus ojos o si prefieres tenerlos un poco abiertos. Tu espalda está recta y relajada, tus brazos están relajados, tus pies y tus piernas también están relajadas. También tu cuello y tu cabeza están relajadas. Puede ser que alguna parte de tu cuerpo aún se mueve un poco… eso es muy normal y está bien así. Te das cuenta de aquellas partes que no están del todo quietas y las dejas…

Y ahora vamos a llevar nuestra atención a la respiración que hace subir y bajar suavemente tu barriga… Para notarla mejor, coloca tus dos manos sobre tu barriga…  ¿Quizás notas algún movimiento allí, en tu barriga, cuando el aire entra y el aire sale?… También puede ser que no sientes nada en este momento… Al entrar, el aire hace subir un poco tu barriga… y al salir el aire hace bajar un poco tu barriga… No tienes que hacer nada especial para ello, solo respirar como lo haces siempre… Darte cuenta de tu respiración es algo muy curioso… La barriga sube un poquito… y baja un poquito… Y ahora, cuando suena la campanita, puedes abrir otra vez los ojos.

A esta meditación guiada de atención en la respiración se puede añadir otros elementos como por ejemplo atención a los sonidos o a determinadas partes del cuerpo. Una vez terminada la meditación puedes preguntar a los niños si quieren comentar algo sobre lo que han experimentado y indagar sobre ello. A los niños más pequeños (entre 3 y 5 años) les cuesta observar su respiración en la barriga y puede ser útil trabajar con ellos con objetos que ayudan a reconocer la respiración (colocar un barco de papel o un peluche en su barriga) o con ejercicios de respiración diferentes.

 

Observación sentidos, ¿Qué has escuchado?

Hay muchos ejercicios muy chulos par trabajar con la observación y los cinco sentidos (visión, audición, olfato, el gusto y el tacto). El siguiendo ejercicio, que puedes encontrar en el libro «Plantando Semillas» de Thich Nhat Hanh, trabaja el sentido de la audición evitando el uso de nuestro sentido principal, la visión.

Traes objetos con que puedes producir sonidos interesantes y distintos. Por ejemplo, un silbato, papel, una campana, monedas, llaves.. Los niños se sienten en un círculo y les pides cerrar los ojos. Mientras tu empiezas a hacer sonidos con los objetos, les vas pidiendo si identifican el objeto del sonido (siguen con los ojos cerrados o tapados). Puedes después hacer sonidos con tu cuerpo, por ejemplo: aplaudir, toser, silbar y de nuevo pides que identifican el sonido. Después les pides que te imitan el sonido. Puedes pedir a uno de los niños que hace otro sonido que los demás de nuevo tienen que identificar.

Al finalizar el ejercicio les pides como ha sido el ejercicio para ellos. ¿Qué han sentido mientras estaban escuchando? ¿Ha sido difícil no poder usar los ojos?

 

Atención y conciencia corporal, El ejercicio del espagueti

Uno de los ejercicios más conocidos para trabajar la atención y  la consciencia corporal en el mindfulness es el escaneo corporal. Se trata de pasar con tu atención por todas las partes del cuerpo. El ejercicio que a continuación explicamos sirve para reconocer los límites en el cuerpo y observar la diferencia entre la tensión y la relajación en el cuerpo. El ejercicio se llama «El ejercicio del espagueti» y lo puedes encontrar en el libro «Tranquilos y atentos como una rana» de Eline Snel.

Pide a los niños que se sienten en su sitio. Vamos a hacer un experimento con nuestro cuerpo. Empezamos cuando estais todos en silencio. Puedes hacer sonar, si quieres, una campanita para indicar cuando empieza el ejercicio y cuando termine.

Quiero pedirte que te sientes cómoda y relajadamente, con la espalda recta y las manos en tus piernas… Toma un momento para observar la respiración en tu barriga… Al inhalar sube un poco y al exhalar baja un poco… sube y baja… sube y baja… Y ahora vamos a experimentar como es apretar muy fuerte los músculos de la cara: apretamos los dientes, los ojos se hacen pequeños, la frente se arruga y todos los músculos de cara se ponen bien fuertes… ¿Puedes apretar un poco más? Y si ya no puedes más, puedes dejar de apretar, soltar todo y relajar tus ojos, relajar tus dientes y los músculos de la cara… poco a poco vas notando que tu cara vuelve a estar blandita… ¿cómo te sientes ahora que estás relajado?… Antes con la cara muy muy tensa, y ahora la cara muy relajada… ahora hacemos puños con nuestras manos, apretando fuerte, y apretamos también los brazos, muy fuerte… ¿Puedes apretar un poco más? Y si ya no puedes más, puedes dejar de hacer fuerza, soltar y relajar las manos y los brazos… Ahora está todo blandito otra vez… ¿Notas la diferencia entre antes, con tus brazos apretados, y ahora, con tus brazos relajados?… Vamos ahora probar con otra parte más del cuerpo: los pies y las piernas. Apretamos los pies, juntamos las rodillas y apretamos los músculos de las dos piernas bien fuerte… Las piernas apretadas… ¿Puedes tensarlas un poco más? Y si ya no puedes más, puedes otra vez dejar de apretar y relajar las piernas, las rodillas y los pies… miramos otra vez si podemos notar la diferencia entre las piernas apretadas de antes y la relajación que hay ahora en tus piernas y en el resto de tu cuerpo, que están blanditos…. Realmente habéis hecho muy bien este experimento con nuestro cuerpo. Cuando suene la campanita, vamos a compartir como ha sido.

Al finalizar el ejercicio les pides como ha sido el ejercicio para ellos. ¿Quién quiere comentar algo sobre este ejercicio? ¿Qué habéis descubierto? ¿Cómo os sentís ahora después de haber hecho este ejercicio de tensar y relajar?

 

Juego para memorizar, objetos tapados con una manta

Antes de comenzar, elige entre 10 y 12 objetos que uséis habitualmente en el colegio, de tamaño mediano o grande (pelota, animalito de peluche, una taza, un libro…), colócalos en el centro y cúbrelos con una manta. Los niños se sienten en un círculo alrededor de la manta. Explica a los niños que vais a hacer un juego de memoria. Las instrucciones son las siguientes:

  • No se puede hablar durante el ejercicio
  • Vas a apartar la manta y tendrán un rato para mirar sin hablar, los objetos que hay debajo (20- 30 segundos). Antes de comenzar el ejercicio, hacéis juntos 5 respiraciones atentas.
  • No pueden tocar los objetos
  • Tienen que tratar de recordar tantos como puedan
  • Vuelves a tapar los objetos
  • Entre todos, intentáis recordar todos los objetos

Al finalizar el ejercicio les pides como ha sido el ejercicio para ellos. ¿Qué tal ha sido este ejercicio para ti ¿Cómo os habéis sentido al hacer el ejercicio? ¿Qué te podía ayudar a concentrarte mejor? Puedes repetir el ejercicio con los mismos objetos en otro orden… para que los niños van ganando confianza.

 

Amabilidad y empatía, El juego del saludo

Con el siguiente juego se trabaja la concentración y la empatía. El ejercicio se llama «El juego del saludo» y lo puedes encontrar en el libro «Juegos mindfulness» de Susan Kaiser Greenland.

Nos sentamos todos juntos en un círculo. Durante el ejercicio no hablamos y estamos en silencio, salvo el que tiene el turno. Vamos a estar atentos a lo que sentimos al hacer este ejercicio.

El maestro mira a los ojos del niño que está a su lado derecho (A), observa de color son y le dice: “Hola (nombre niño A), tus ojos parecen marrones”. El niño A toma el relevo y repite el ejercicio con el niño que sentado a su lado derecho (B)… mirar a los ojos al niño para saber de que color son y dice: “Hola (nombre niño B), tus ojos parecen azules”. Seguimos así, pasando por todos los niños en el circulo. Tomamos el tiempo que necesitamos para mirar y saludar… no tenemos prisa alguna.

Al finalizar el ejercicio les pides como ha sido el ejercicio para ellos. ¿Cómo os habéis sentido? ¿Alguien quiere compartir algo más? Decimos intencionadamente “Tus ojos parecen…” en vez de “Tus ojos son…” para que los niños practiquen la observación sin analizar ni sacar conclusiones.

 

Aprender a acompañar a los niños en su práctica de mindfulness

Ofrecemos la formación introductoria de un día Mindfulness en el aula para educadores, docentes y psicólogos que quieren experimentar el mindfulness y llevarlo a niños y jóvenes de edades entre 3-12 años. Tenemos una versión online presencial de esta formación y también impartimos en diferentes ciudades en España. Trabajaremos las habilidades que necesitas como instructor(a) y practicaremos con ejercicios y juegos de atención, observación sentidos, conciencia corporal y amabilidad y empatía.

Sloyu imparte también cursos y talleres de mindfulness para niños y adolescentes en los alrededores de Barcelona.

Libros mencionados en este artículo:
Juegos mindfulness de Susan Kaiser Greenland
Tranquilos y atentos como una rana de Eline Snel
Plantando Semillas de Thich Nhat Hanh