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Se calcula que más del 50% de los habitantes de la UE realizan por lo menos una comida fuera de casa al día, incluidos niños y adolescentes.

ensalada

En unos tiempos en que la obesidad tiene carácter de epidemia, la acción decidida de escuelas y familias por mejorar la calidad de los alimentos y el modo en que se consumen en los comedores escolares es indispensable.

Lo que a priori podría ser un problema Slow Food está trabajando para convertirlo en una oportunidad: puesto que la mayoría de estudiantes acuden a comedores colectivos, ¿Por qué no utilizarlos para difundir las ventajas de los alimentos buenos, limpios y justos? ¿Para disfrutar de la comida como un momento social, cultural que puede transformar modos de pensar y actuar? ¿Para reforzar lazos entre productores locales y consumidores?

Para Slow Food los alimentos buenos, limpios y justos son aquellos que proporcionan placer, no dañan el medio ambiente y se basan en una justa remuneración para productores y un justo precio para los consumidores.

Este punto de vista coincide en mucho con el que la UE promueve a través de la PAC (Política Agraria Común), que además de promover la calidad y seguridad alimentaria, la salvaguardia del ambiente y el bienestar animal, propone iniciativas para la lucha contra la obesidad infantil a través de dos programas: School Fruit Écheme y School Milk écheme, que promueven el consumo de fruta y leche respectivamente.

Slow Food acerca a las escuelas, progenitores e instituciones los instrumentos que la PAC pone a disposición de los ciudadanos de la UE para concienciar de la importancia de una alimentación saludable, siempre desde su enfoque holístico entorno a la alimentación.

FRUTA EN LAS ESCUELAS:
A partir de los puntos en común con la PAC – la bondad de consumir frutas y verduras y como las elegimos-, Slow Food dispone de un programa que ayuda a los niños a aprender a elegir la fruta y verdura
– en función de su estacionalidad
– la frescura, la oferta local
– el método de producción utilizado en su cultivo
– las variedades locales
– el sabor

Todo ello apoyado con actividades prácticas como huertos escolares o intercambio de semillas y recetas, alrededor de las cuales se crean comunidades de aprendizaje formadas por los alumnos, maestros, técnicos y familiares.

LECHE EN LAS ESCUELAS:
Leche líquida, queso, yogures, kéfir, suero, bebidas de leche y frutas,… entrándose en el placer del acto de la comida, Slow Food propone a los niños descubrir los distintos tipos, formas y sabores que nos ofrecen los lácteos. A partir de talleres y sesiones formativas, los niños aprenden a conocer
– los animales productores de leche y las distintas razas locales
– métodos de crianza y como influyen en la calidad de los lácteos que consumen
– a distinguir entre una gran gama de sabores y texturas.

Se pretende que conozcan cual es más de su gusto para que la puedan integrar como un alimento duradero en su dieta.

Además de la colaboración en estos dos programas, Slow Food promueve también “European School for Healthy Food”, una campaña que implica a no solo a las escuelas sino también a familias, comedores escolares e instituciones relacionadas con la política educativa.

Aparte de proporcionar información sobre las distintas ayudas de la PAC y otras iniciativas comunitarias que pueden ayudar a mejorar la calidad del comedor escolar, las escuelas participantes reciben un kit de educación sensorial con actividades y propuestas para estimular los sentidos y motivar a estudiantes y adultos a conocer mejor los alimentos que consumen y los métodos de producción y origen.

Slow Food también sugiere mejoras en la organización del comedor escolar, desde las fuentes de suministro a las propuestas de menús buenos, limpios y justos. En España la escuela de primaria Gaspar Remiro de Épida (Zaragoza) se beneficia ya de las ventajas del proyecto.

Este es el comedor que Slow Food sueña para los comedores escolares de los niños europeos:

Slowfood

SOSTENIBLE
porque respeta el ambiente en cada una de sus fases: desde el aprovisionamiento de los productos hasta la diferenciación de los residuos.

BUENO
porque asegura una alimentación sana, equilibrada y gustosa.

EDUCATIVA PARA LOS MUCHACHOS
porque deviene en circunstancia para una educación alimentaria orientada hacia el consumo consciente.

INSTRUCTIVO PARA LOS ADULTOS
porque deviene un motivo para formación y la puesta al día del personal sobre los productos y cultura gastronómica.

RESPETUOSO CON LO LOCAL
porque favorece el conocimiento y el consumo de producciones tradicionales y del territorio.

UN ESTÍMULO AL MERCADO RESPONSABLE
porque deviene en punto de encuentro entre los entre públicos y privados, los titulares de los servicios de restauración colectiva y el mundo de la producción agroalimentaria.

UN LUGAR DE SOCILIZACION E INTEGRACIÓN
porque favorece la comunicación y la identificación entre los niños durante el momento de la comida.

UN SISTEMA INNOVADOR
porque nace de la cooperación entre la administración local, compañía restauradora, maestros y padres.

Links de interés de la UE:
Recomendaciones de consumo de fruta y verdura Fruit and Vegetable Regime
Fruta en las escuelas School Fruit Scheme
Leche en las escuelas School Milk Scheme
Para una dieta escolar sana ¡Come, bebe, muévete!

Slow Food
Slow Food Education www.slowfood.com/education
Slow Food España y comedores colectivos Slow Food en los comedores colectivos
Generalitat de Catalunya ¡A comer! Manual para la introducción de alimentos ecológicos y de proximidad en las escuelas

Algunas iniciativas para comedores escolares sostenibles:
Mensa Civica www.mensacivica.es
Fundació Futur www.fundaciofutur.org
Fundació Cassià Just, Cuina Justa www.fundaciocassiajust.org

Imagen ensalada, Flickr nicktrip

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