Los que estamos en un proceso de crecimiento y maduración personal sabemos que quizás el factor más importante en este proceso es el de tener espacio. Para crear el espacio vital necesario para crecer, nos debemos deshacer de lo que sobra en las diferentes áreas de nuestra vida … sin esta gran limpieza es tremendamente difícil avanzar.

Para ilustrar este tema comparto con vosotros la parábola de la carpa japonesa, el koi.

Carpas Koi

El entorno óptimo

El pez favorito de muchos coleccionistas es la carpa japonesa, conocida comúnmente como koi.

Lo fascinante del koi es que, si se mantiene en una pecera pequeña, sólo crece cinco o seis centímetros de largo. Si se coloca en un recipiente mayor o en un estanque pequeño, crecerá de quince a veinticinco centímetros. Si vive en un estanque de gran tamaño, puede llegar a crecer hasta cuarenta y cinco centímetros. Y cuando está en un gran lago donde puede desarrollarse por completo, puede llegar a tener hasta unos noventa centímetros.

El tamaño del pez está en relación directa con el tamaño del recipiente donde se puede desarrollar.

De igual forma, es posible hacer una analogía con las personas: todas necesitamos un espacio ecológico para crecer. Nuestro mundo determina nuestro desarrollo. Éste va a depender del espacio y las oportunidades mentales, emocionales, espirituales y físicas que decidamos darnos.

Parábola del libro “Aplícate el Cuento” de Jaume Soler y M. Mercè Conangla.
Fotografía carpas: Joost Scharrenberg