Cuántas veces la velocidad no nos permite darnos cuenta de lo que se sucede a nuestro alrededor, en nuestro interior, nos impulsa a reaccionar en lugar de entender… Párate a observar, recógete en silencio y espera.

todo

Todo lo veo en actitud……

TODO lo veo en actitud
de espera.
¿Por qué esa mansedumbre
de las cosas,
la manera que tienen
de parecer que esperan?
Recógete en silencio,
aunque todo se agite
en torno a ti,
igual que si esperaras.

José Corredor-Matheos, El don de la ignorancia (2004)

Artículos relacionados:
El viaje
Yo no soy yo
¿Estás perdido?… simplemente… detente

Fotografía Flickr “Santo posmoderno”: JavierPsilocybin

Anúnciate en Sloyu